viernes, 19 de junio de 2015

Micro Relato de Terror


En ese momento David estaba intentando esconder el cadáver, sin embargo Aroa entró en la habitación.
-¡Has matado a Pedro, mi futuro marido!- gritó como una loca, al mismo tiempo que agarraba un cuchillo que había en su mesa.
-Ah, ¿con qué no me quieres?- preguntó retoricamente David, mientras agarró la mano de Aroa.
Él la empujó brutalmente contra la pared, cogió su hacha y le partió el cráneo en dos. Luego se quitó la vida.
Pasaron veinte minutos y la policía rompió la puerta que retenía la entrada. Mas no encontraron ningún rastro de sangre ni pista que apoyase la llamada de Pedro.

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